Estaciones

Verano

“Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones
del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias
simétricos dibujan
sus negras sombras en la arena blanca.
En el cénit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminada.
Yo en este viejo pueblo paseando
solo, como un fantasma.” (Antonio Machado, Noche de Verano)

Pues aquí están ya las fotos de verano, que son las últimas que hago sobre las estaciones. Para hacerlas me he inspirado en lo que significaba para mí el verano cuando era un niño. Las vacaciones empezaban cuando llegábamos al pueblo y nos juntábamos los amigos en la plaza. Eran días de mucho calor y aun así nos pasábamos el día jugando en pleno campo con la que caía, en la calle, o en donde fuera.
¿Qué sería de un pueblo sin fiestas de verano? Sin esa orquesta casposa tocando los éxitos del verano, esos fuegos artificiales, esa tómbola que siempre da premios y sobre todo sus encierros. Esos encierros que los corren desde gente que va cargada a gente que va muy cargada. Yo me he decidido este año a correr la vaca… y me lo pasé muy bien, excepto ese momento en que me vi acorralado en una parte de la plaza sin un solo palo libre al que subirme. Sudé lo que no está escrito; el corazón a mil y lo único que se nos ocurrió a los que íbamos corriendo era partirnos de risa. ¡Si nos llega a pillar, no hubiera tenido gracia! jajajajaja.
Dicho esto solo queda añadir que espero que os gusten y que cuando veais la mirada asesina de la vaca, penséis que yo la vi de cerca jajajaja.
Como siempre, las fotos las tenéis en la galería. Podéis acceder pinchando aquí
Además, como extra, hay un nueva foto en la sección de retratos: El Pichi al que veréis aquí
Un saludo a todos y nos vemos en la próxima serie.

 

Primavera

“Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha a contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres… ¡esas… no volverán!.” (Gustavo Adolfo Bécquer).

Pues aquí están las fotos de primavera. Sé que han tardado mucho en aparecer pero es que esta primavera no me lo ha puesto fácil. Con tanta lluvia y frío ha sido complicado salir a hacer fotos. Las fotos no son mi mejor trabajo pero es que tampoco ha habido mucho tiempo para fotografiar. Aparte que las flores no acababan de florecer y claro, unas fotos de primavera sin flores quedarían raras, ¿no?.

Tengo que dar las gracias a McMiguel por acompañarme (como siempre) a hacer fotos y también por sugerirme algunas. Nos hemos divertido mucho haciéndolas y pasando frío. Que frío hemos pasado en Canencia. Estaríamos a 1 grado y aun así, allá que nos fuimos. Llovía y hacía mucho viento por no decir que hubo un momento que casi nos volvimos por la tormenta que veíamos que se nos avecinaba. Pero como somos unos insensatos nos animamos a seguir hasta el final del camino para ver la cascada de agua. ¿Mereció la pena arriesgar la sensibilidad de los dedos?. Bueeeeeeeeeeeeeeeno… yo creo que sí jajajajaja.

Espero que os gusten las fotos, al menos un poquito. No son mis mejores fotos pero si os gusta alguna, habrá merecido la pena.

Las tenéis en la galería en la sección de primavera y un retrato de McMiguel en la sección de retratos.

 

Invierno

“Eres la distante y fría dama, invierno, que a días congelas las calles y a días hielas las ganas. Y sin embargo, me encantas, cuando enmudeces el aire, cuando azul dejas al mundo como recién bañado, límpido y en gélida calma.” (Texto por Soledad Vega, soledadvegarelatos.blogspot.com).

Ya podéis disfrutar de las fotos correspondientes al invierno. He tardado tanto en subirlas porque decidí dejar activo el post de la exposición. Muchísimas gracias a todos los que os habéis pasado a ver mis fotos mientras os tomabais una cerveza.

Respecto a estas nuevas fotos he de agradecer a Soledad y Miguel que me acompañaran aquella fría tarde de invierno para hacerlas. Fría y lluviosa. Tuvimos que parar a media tarde a tomar un café porque se nos había metido el frío en el cuerpo y no podíamos seguir mas sin calentarnos primero un poco. Luego estuvimos haciendo mas fotos en el palacio real y en el templo de Debod. Ahí tuvimos que dejarlo debido a que el viento era muy frío y estaba empezando a llover otra vez. Aun así, yo me lo pasé muy bien y creo que Soledad y Miguel también disfrutaron mucho. Si, se mojaron y pasaron mucho frío, pero fue una tarde inolvidable. Cuando llegue el verano y estemos a las cinco de la tarde haciendo fotos ya se acordaran de esta tarde jajajajajaja.

Espero que os gusten las fotos que ya tenéis disponibles en la galería.

Saludos

Otoño

“Llegas Otoño tras el loco verano y a nadie apeteces. Y, aunque anciano pareces, traes inicios, y colegios, obligaciones y frías mañanas. Sin embargo contigo también a acuden excursiones de sierra, tardes templadas, promesas de fiesta, asueto de pueblo y castañas asadas. Y con tus colores de ámbar y fuego, árboles con ramas en llamas, poco a poco a todos nos ganas.” (Texto por Soledad Vega, http://soledadvegarelatos.blogspot.com.es/).

Paseando el otro día observé cómo los árboles se deshacían de sus hojas y vi como se amontonaban en el suelo y pensé que esa imagen tenia que captarla. Así que al día siguiente, cogí la cámara y allí que me fui. Llegué a una zona que no conocía repleta de árboles con hojas amarillas, rojas y verdes. Algunos no tenían ya ni hojas y otros tenían muy pocas. En algún caso me costo mucho buscar el encuadre. En algunas ocasiones me tuve que meter debajo de las ramas que tocaban el suelo con sus puntas (como en la jungla). Allí debajo me encontré con unos colores que no se veían desde fuera. El suelo parecía la alfombra roja de Hollywood y en medio del suelo había una champiñón del tamaño de una pelota de tenis.  Luego seguí bajando llegando a zonas del parque del oeste que no sabía que existían y desde las que había muy buenas vistas. Hasta tuve un encontronazo con la policía. Estaba yo detrás de unos árboles bajos y unos arbustos, al pie de una especia de barranco de tres metros formados por bloques de piedra cuadrados. Saqué algunas fotos y decidí seguir por otra ruta. Para salir de allí  tuve que andar agachado con la cámara entre las manos. Al salir me encuentro con un coche de la policía y veo que la copiloto baja la ventanilla y con una cara muy seria me pregunta:

– ¿Qué está haciendo usted?

Miré con sorpresa la cámara que llevaba entre las manos y observé que no era pequeña, que se veía bastante bien. Me dieron ganas de decirle “Pues aquí, asando castañas” pero pensé que no seria bueno para mi vacilarle, así que mientras yo miraba con cara de asombro la cámara dije:

– Sacando fotos

Se quedo extrañada por mi respuesta a lo que añadió:

– ¿Fotos de qué?

¡¡De los renos de Papa Noel, no te jode!!. Menos mal que me corté y mientra miraba con cara de asombro otra vez a todos los árboles que había dije:

– A los árboles.

Se quedó otra vez extrañada y me vi obligado a ofrecerme a enseñarle las fotos, cosa que al final no pasó y me dejaron tranquilo.

Qué ratillo pasé jajajaja. Pensé que me enchironaban. La próxima vez lo haré con la capucha puesta que da mas pinta de sospechoso a ver qué pasa.

Las fotos las tenéis en la galería, sección “Otoño”.

Espero que os gusten.