Otoño

“Llegas Otoño tras el loco verano y a nadie apeteces. Y, aunque anciano pareces, traes inicios, y colegios, obligaciones y frías mañanas. Sin embargo contigo también a acuden excursiones de sierra, tardes templadas, promesas de fiesta, asueto de pueblo y castañas asadas. Y con tus colores de ámbar y fuego, árboles con ramas en llamas, poco a poco a todos nos ganas.” (Texto por Soledad Vega, http://soledadvegarelatos.blogspot.com.es/).

Paseando el otro día observé cómo los árboles se deshacían de sus hojas y vi como se amontonaban en el suelo y pensé que esa imagen tenia que captarla. Así que al día siguiente, cogí la cámara y allí que me fui. Llegué a una zona que no conocía repleta de árboles con hojas amarillas, rojas y verdes. Algunos no tenían ya ni hojas y otros tenían muy pocas. En algún caso me costo mucho buscar el encuadre. En algunas ocasiones me tuve que meter debajo de las ramas que tocaban el suelo con sus puntas (como en la jungla). Allí debajo me encontré con unos colores que no se veían desde fuera. El suelo parecía la alfombra roja de Hollywood y en medio del suelo había una champiñón del tamaño de una pelota de tenis.  Luego seguí bajando llegando a zonas del parque del oeste que no sabía que existían y desde las que había muy buenas vistas. Hasta tuve un encontronazo con la policía. Estaba yo detrás de unos árboles bajos y unos arbustos, al pie de una especia de barranco de tres metros formados por bloques de piedra cuadrados. Saqué algunas fotos y decidí seguir por otra ruta. Para salir de allí  tuve que andar agachado con la cámara entre las manos. Al salir me encuentro con un coche de la policía y veo que la copiloto baja la ventanilla y con una cara muy seria me pregunta:

– ¿Qué está haciendo usted?

Miré con sorpresa la cámara que llevaba entre las manos y observé que no era pequeña, que se veía bastante bien. Me dieron ganas de decirle “Pues aquí, asando castañas” pero pensé que no seria bueno para mi vacilarle, así que mientras yo miraba con cara de asombro la cámara dije:

– Sacando fotos

Se quedo extrañada por mi respuesta a lo que añadió:

– ¿Fotos de qué?

¡¡De los renos de Papa Noel, no te jode!!. Menos mal que me corté y mientra miraba con cara de asombro otra vez a todos los árboles que había dije:

– A los árboles.

Se quedó otra vez extrañada y me vi obligado a ofrecerme a enseñarle las fotos, cosa que al final no pasó y me dejaron tranquilo.

Qué ratillo pasé jajajaja. Pensé que me enchironaban. La próxima vez lo haré con la capucha puesta que da mas pinta de sospechoso a ver qué pasa.

Las fotos las tenéis en la galería, sección “Otoño”.

Espero que os gusten.